Fruto de un padre emprendedor y de una madre obstinada surge la primera actividad empresarial de candelario por el año 1950. Con un carrito de golosinas empujado por el mismo, de fiesta en fiesta recorriendo todos los pueblos de la comarca. ¡Que tiempos!
Le sigue una pequeña tienda de cazuelas de barro y porcelana que la gente compraba y pagaba según podía.
Esta tienda estaba situada en el bajo de su vivienda de la calle de la Plata nº2, en pleno "Barrio de los Perros" o "Barrio Judío".
A este emplazamiento le siguieron buenos tiempos en la calle Enrique Fraile nº7 y el nº 10 que es donde nos encontramos ahora con dos establecimientos dedicados al público.
